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Una depuradora de oxidación total realiza un tratamiento biológico de las aguas residuales mediante microorganismos que degradan la materia orgánica en presencia de oxígeno.
Para mantener las condiciones aerobias necesarias para este proceso, se introduce aire en el reactor de oxidación mediante una bomba soplante y un sistema de difusores.
Dependiendo del diseño de la depuradora, el proceso puede incorporar diferentes configuraciones, como sistemas de oxidación con sedimentación posterior, tecnología SBR o sistemas SAF.
El aire procedente de la bomba soplante se distribuye en el reactor de oxidación mediante difusores de aire. Estos pueden ser tubulares o de disco con membrana, según el diseño de cada equipo.
Los difusores aportan el oxígeno necesario para mantener la actividad de los microorganismos aerobios responsables de la degradación de la materia orgánica.
Además de aportar oxígeno al agua residual, las burbujas de aire favorecen la mezcla y homogeneización del contenido del reactor.
Esta circulación ayuda a mantener en contacto el agua residual, el oxígeno y los microorganismos, favoreciendo el desarrollo del proceso biológico de depuración.
Una vez realizado el tratamiento biológico, el agua pasa a la zona o compartimento de sedimentación, cuando la configuración de la depuradora dispone de un sedimentador independiente.
En esta fase se produce la separación de parte de los sólidos y fangos por sedimentación, obteniéndose un agua clarificada que continúa hacia la salida de la instalación.
En las depuradoras con tecnología SBR, el tratamiento biológico y la sedimentación se realizan en el mismo reactor. En este caso, el proceso de aireación se detiene durante una fase del ciclo para permitir la sedimentación de los sólidos antes de realizar la descarga del agua tratada.
En determinadas configuraciones, una parte de los fangos separados en el sedimentador puede recircularse hacia el reactor de oxidación.
Esta recirculación permite mantener una concentración adecuada de biomasa en el reactor y favorecer la continuidad del proceso biológico.
El sistema utilizado para la recirculación depende del diseño de cada depuradora. En equipos pequeños puede realizarse mediante un sistema air-lift accionado por aire, mientras que otras instalaciones pueden utilizar bombas electromecánicas.
La bomba soplante proporciona el aire necesario para el funcionamiento del sistema de aireación. En las depuradoras pequeñas son habituales las soplantes de membrana, mientras que en equipos de mayor tamaño pueden utilizarse otros tipos de soplantes, según las necesidades de la instalación.
La soplante se conecta a la red de difusores instalada en el reactor, aportando el oxígeno necesario para mantener el proceso de depuración biológica.
El tiempo de funcionamiento de la soplante depende del diseño y de la configuración de cada depuradora. En determinados equipos, el funcionamiento se realiza de forma temporizada, alternando periodos de aireación y parada para adaptar el proceso a las necesidades del tratamiento.